Hormigas
Pequeñas Colonias, Grandes Problemas

Las hormigas son una de las criaturas más abundantes y extendidas del planeta, con más de 10,000 especies identificadas. Excepto en lugares extremadamente fríos como Groenlandia, Islandia o la Antártida, casi todos los países cuentan con especies nativas propias. Su gran capacidad de adaptación les permite establecerse en entornos urbanos, agrícolas e industriales, lo que las convierte en una plaga difícil de erradicar sin control especializado.
Aunque no todas las hormigas representan un riesgo directo, algunas especies son particularmente peligrosas. La hormiga de fuego es la más conocida por sus dolorosas picaduras, mientras que la hormiga bala, la carpintera y la bulldog poseen aguijones potentes que pueden afectar seriamente a personas sensibles o con alergias. Además, las hormigas carpinteras pueden dañar estructuras de madera al anidar en su interior.
La presencia de hormigas en un espacio no siempre significa que haya un nido cerca. Muchas especies recorren largas distancias en busca de alimento; por ejemplo, las hormigas carpinteras pueden desplazarse más de 100 metros desde su colonia. Estas exploradoras son capaces de detectar fuentes de comida mínimas, lo que explica por qué suelen aparecer en cocinas, despensas y áreas de almacenamiento.
Aunque pequeñas, las hormigas son altamente organizadas y su rápida reproducción facilita la creación de colonias difíciles de controlar. Además, contaminan alimentos, pueden dañar infraestructura y convertirse en un serio problema de higiene.
En ICALA S.A. de C.V., desarrollamos estrategias efectivas de control de hormigas, basadas en inspección profesional, técnicas seguras y productos especializados que eliminan la colonia desde su origen. Nuestro compromiso es brindar soluciones duraderas que protejan la salud, la higiene y la tranquilidad de nuestros clientes.